Las startups mexicanas captaron 437 millones de dólares en el segundo trimestre de 2025, frente a los 350 millones que recibieron las brasileñas. El resultado fue temporal, pero mostró que México ya puede competir por inversiones de gran escala.
Durante más de una década, Brasil fue el principal destino del capital de riesgo en América Latina. Su tamaño de mercado, la madurez de su ecosistema y la presencia de compañías con valuaciones millonarias lo convirtieron en la referencia regional para los fondos internacionales.
Esa jerarquía se interrumpió entre abril y junio de 2025. En ese trimestre, las startups mexicanas captaron 437 millones de dólares, mientras que las brasileñas recibieron 350 millones, de acuerdo con datos de Crunchbase. México quedó 87 millones por encima de Brasil y registró su primer liderazgo trimestral desde 2012.
El dato merece atención, pero también contexto. No significa que México haya reemplazado a Brasil como líder regional: durante todo 2025, Brasil mantuvo una ventaja anual. Lo que sí demuestra es que el ecosistema mexicano puede concentrar, en un periodo breve, suficiente capital para competir con el mercado más grande de América Latina.
Una diferencia de 87 millones
La distancia entre ambos países no fue especialmente amplia si se observa el tamaño de sus economías y de sus ecosistemas tecnológicos. Precisamente por eso el resultado resulta relevante: no se trató de una brecha estructural, sino de un trimestre en el que varias operaciones de escala considerable inclinaron la balanza hacia México.
Para interpretar correctamente la cifra es necesario revisar qué tipo de operaciones incluye la base de datos. Los reportes de venture capital pueden variar según contabilicen rondas anunciadas o cerradas, inversiones de crecimiento, deuda para startups o transacciones que involucran compañías con operaciones en más de un país.
La comparación, por tanto, funciona como una fotografía de un periodo concreto, no como una medición definitiva del tamaño de ambos mercados.
La señal volvió a aparecer
Después del resultado del segundo trimestre, dos rondas mexicanas ayudaron a mantener la atención sobre el país.
En julio de 2025, Klar anunció una Serie C de 190 millones de dólares que llevó su valuación por encima de 800 millones. La fintech busca ampliar sus servicios financieros y atender a consumidores que tradicionalmente han tenido un acceso limitado al crédito formal.
Meses después, en febrero de 2026, Kavak anunció una Serie F de 300 millones de dólares liderada por Andreessen Horowitz. De ese monto, 200 millones provinieron del fondo de crecimiento de la firma, en lo que fue presentado como su mayor inversión individual en una empresa latinoamericana.
Estas operaciones no explican el liderazgo mexicano del segundo trimestre de 2025: ocurrieron después. Sí sirven, en cambio, para mostrar que la capacidad de atraer rondas grandes no terminó con aquel dato trimestral.
Brasil siguió arriba en el acumulado anual
La fotografía cambia cuando se observa el año completo. Brasil mantuvo el primer lugar regional en 2025, con más de 2,200 millones de dólares captados por sus startups. México cerró en aproximadamente 1,800 millones.
Brasil también recuperó fuerza en el tercer trimestre de 2025, cuando sus startups levantaron 692 millones de dólares. Esa recuperación confirma que un trimestre favorable para México no basta para hablar de un cambio definitivo en el liderazgo regional.
El dato más preciso es otro: México está reduciendo la distancia y, en determinados periodos, ya puede superar a Brasil en volumen de capital captado.
Qué está buscando el capital
México reúne varias condiciones que resultan atractivas para los inversionistas: un mercado interno de gran tamaño, una fuerte actividad fintech, una posición estratégica frente a Estados Unidos y un ecosistema de fundadores que ha ganado experiencia en rondas internacionales.
Sin embargo, todavía existe una concentración importante en algunos sectores y en pocas compañías. Para que el avance sea sostenible, México tendría que producir más empresas capaces de levantar capital en etapas avanzadas y ampliar la inversión hacia áreas como inteligencia artificial, salud, logística, energía y manufactura.
La pregunta ya no es si México puede superar a Brasil durante un trimestre. Eso ya ocurrió. El desafío es saber si puede repetirlo cuando el resultado no dependa de unas cuantas rondas extraordinarias.
Por ahora, el dato de 2025 deja una señal concreta: México dejó de ser únicamente el segundo mercado que los fondos miraban después de Brasil. En algunas categorías y durante ciertos periodos, ya está compitiendo por el primer lugar.