La embotelladora mexicana utiliza reconocimiento de imágenes para convertir lo que ocurre frente a un refrigerador o un exhibidor en información comercial. El caso muestra cómo la IA puede ayudar a entender un negocio desde el lugar donde se toma la decisión de compra.
Una bebida puede salir de la planta, llegar a tiempo a una tienda y, aun así, pasar inadvertida. Quizá no está en el refrigerador, quedó detrás de otros productos o simplemente no tiene el espacio que se esperaba. Para quien entra por algo frío, esos detalles pueden decidir la compra en segundos. Para una embotelladora que atiende a miles de comercios, conocer lo que sucede en cada establecimiento plantea una pregunta mucho más grande: ¿cómo observar, a esa escala, lo que encuentra el cliente frente al anaquel?
Arca Continental está utilizando reconocimiento de imágenes para acercarse a esa respuesta. La empresa mexicana, uno de los mayores embotelladores de Coca-Cola del mundo, informó que su software permite registrar la participación de sus productos y otros indicadores de ejecución comercial en más de 110,000 clientes de cuatro países latinoamericanos. La cifra corresponde al despliegue regional; la información pública consultada no indica cuántos de esos comercios están en México.
La tecnología pertenece al campo de la visión computacional: sistemas capaces de identificar elementos dentro de una imagen y convertir esa observación en datos. Su atractivo en una operación como la de Arca Continental está en reunir información que, tienda por tienda, sería difícil comparar. Una imagen puede dar cuenta de qué productos aparecen y cómo se exhiben; al analizar imágenes de muchos establecimientos, la compañía puede construir una visión más amplia de su presencia en los puntos de venta. Arca Continental no ha detallado públicamente el recorrido de cada fotografía ni todos los indicadores que calcula su sistema, por lo que todavía hace falta conocer cómo se traduce ese análisis en una decisión concreta.
Ahí está lo sorprendente de esta aplicación: el valor de la IA aparece en una escena que cualquiera reconoce. La tienda de la esquina sigue siendo un negocio atendido por personas, con espacio limitado y clientes que cambian de preferencia. Lo nuevo es la posibilidad de observar patrones entre miles de establecimientos sin perder de vista que cada venta ocurre en un lugar físico. Para Arca Continental, entender mejor ese último tramo puede ayudar a sus equipos comerciales a distinguir dónde vale la pena revisar la exhibición de un producto o profundizar en lo que sucede en una tienda. Esa es una posibilidad que ofrece la información visual, no un resultado específico que la empresa haya cuantificado para este sistema.
El proyecto también ayuda a ver cómo la compañía está llevando la IA a distintas partes de su relación con los tenderos. Su equipo Digital Nest reúne a cerca de 200 especialistas en tecnología, ciencia de datos y estrategia comercial. Por otra vía, Arca Continental lanzó en México TUALI, una plataforma que ofrece pedidos predictivos impulsados por inteligencia artificial. Son aplicaciones distintas: la información disponible no establece que las imágenes utilizadas para medir la exhibición alimenten las sugerencias de compra de TUALI. Juntas, muestran el interés de la empresa por entender tanto lo que ocurre en la tienda como lo que el comercio podría necesitar para su siguiente pedido.
Durante mucho tiempo, la imagen más reconocible de la distribución fue la del camión que llega a surtir un negocio. Esta historia propone mirar unos pasos más adelante, cuando el producto ya está dentro y una persona decide si lo compra. Arca Continental ha documentado una herramienta para observar ese momento a gran escala. Para saber cuánto ha cambiado su operación, falta seguir una imagen desde una tienda mexicana hasta la mesa de quien toma una decisión y preguntar qué hizo de forma diferente gracias a ella. Ese recorrido convertiría una tecnología llamativa en una historia completa sobre su impacto.