El próximo teléfono que todos querrán tener no será de Apple pero llevará el ADN del iPhone. Si sobrevive a los tribunales.
Sweetpea es el nombre clave del IA Phone de OpenAI. Anunciado en mayo de 2025 formalizó el deseo de la compañía de dejar de depender del hardware de terceros y crear su propio ecosistema.
El primer paso para ello fue la adquisición por 6.400 millones de dólares de io, la compañía de Jony Ive ex directivo de Apple encargado del diseño del iPhone y el resto de los productos de la compañía de Cuppertino.
En una segunda etapa OpenAI siguió sumando talento de Apple para este fin, y aquí, de acuerdo con su versión, para nutrir este proyecto de hardware, OpenAI se valió de manipulación de empleados de Apple, espionaje industrial y robo de documentos clasificados.
De socios a rivales
Apple señala directamente a dos exempleados suyos que hoy trabajan en OpenAI. El primero, Chang Liu, ingeniero eléctrico senior con ocho años en Apple, se fue a OpenAI en enero de 2026 y —según el expediente— conservó una laptop de trabajo con la que descubrió una falla que le permitió seguir accediendo al almacenamiento interno de Apple después de haber salido de la compañía.
Apple alega que Liu descargó más de mil páginas de documentos técnicos
confidenciales, incluidos planos de manufactura de componentes electrónicos.
El segundo, Tang Tan, fue vicepresidente de diseño de producto en Apple —a cargo del iPhone y el Apple Watch— y hoy es director de hardware de OpenAI.
La empresa de Cupertino lo acusa de usar información confidencial durante entrevistas de trabajo con candidatos que todavía trabajaban en la compañía, incluyendo pedirles que llevaran piezas físicas de Apple («baterías, tarjetas lógicas») a esas entrevistas, y de haber distribuido un documento interno de la empresa sobre protocolos de salida de las instalaciones para ayudar a nuevos contratados a evitar los controles de seguridad al momento de irse.
La demanda también nombra a io Products, la empresa de hardware que OpenAI adquirió en 2025 por 6,500 millones de dólares y que fundó Jony Ive, exdirector de diseño de Apple.