La adopción de inteligencia artificial avanza en las empresas mexicanas y comienza a extenderse de chatbots e IA generativa hacia agentes, visión computacional y otras tecnologías capaces de integrarse directamente en los procesos del negocio.
La inteligencia artificial ya entró a las empresas mexicanas, pero no está entrando de la misma manera en todas ni está haciendo el mismo trabajo. Mientras algunas organizaciones comienzan por herramientas generativas que ayudan a redactar, consultar o analizar información, otras ya llevan esta tecnología a fábricas, procesos administrativos, análisis predictivos o sistemas capaces de interpretar lo que ocurre en el mundo físico.
Los datos disponibles permiten empezar a dibujar ese mapa. Banco de México encontró que 24.3% de las empresas con más de 100 trabajadores utiliza inteligencia artificial o planea incorporarla durante los siguientes 12 meses. La cifra nacional, sin embargo, esconde diferencias importantes dependiendo de la industria y del tamaño de la organización.
La IA encuentra sus primeras industrias
Las empresas dedicadas a maquinaria, computación y equipo encabezan el indicador, con 36%, seguidas por las de química, plástico y minerales no metálicos, con 30.1%. Servicios alcanza 27.4%; alimentos y bebidas, 24.8%, y comercio, 24.2%. En el otro extremo aparecen textiles, ropa y cuero, con 12.2%, y construcción, con 11.4%.
¿Dónde se concentra la adopción?
Dónde se concentra la adopción de IA en las grandes empresas mexicanas
Fuente: Banco de México, EMAER. La métrica combina uso actual e intención de adopción.
La medición requiere una precisión: Banco de México reúne en el mismo indicador a las empresas que ya utilizan IA y aquellas que planean incorporarla durante los siguientes 12 meses. Los porcentajes, por lo tanto, no representan exclusivamente sistemas que hoy están funcionando en producción, sino una combinación de adopción e intención.
El tamaño de las organizaciones también establece diferencias. Entre las compañías con 101 a 250 trabajadores el indicador es de 20.7%; sube a 26.7% entre las de 251 a 500 y a 30.5% entre las que tienen de 501 a 1,000 empleados. En aquellas que superan los 1,000 trabajadores alcanza 43.4%. La fotografía muestra dónde está avanzando la adopción, pero para tener el panorama completo de esta implementación es importante saber: ¿qué clase de inteligencia artificial están utilizando esas empresas?
México empezó hablando con la IA
El estudio Usos de la IA en México 2025, elaborado por Select y el Consejo de Innovación Digital, ofrece una respuesta desde otra perspectiva. Su muestra está compuesta por 270 ejecutivos —78 CIO y 192 directores y gerentes de la industria TIC—, por lo que sus porcentajes no pueden compararse directamente con los de Banco de México. Sí permiten observar qué tecnologías están encontrando espacio dentro de las organizaciones.
Los chatbots aparecen en primer lugar, utilizados por 69% de los participantes, inmediatamente seguidos por la IA generativa, con 66%. Después aparecen procesamiento de lenguaje natural, con 61%; análisis predictivo, con 57%; RPA, con 51%, y motores de recomendación y razonamiento basado en reglas, ambos con 49%.
Las tecnologías de IA más utilizadas en México
Fuente: Select / Consejo de Innovación Digital, Usos de la IA en México 2025. n=270.
La fotografía se vuelve particularmente interesante conforme la tecnología se acerca a tareas más especializadas. La visión computacional registra una adopción de 34%; los agentes inteligentes, 33%; RAG, 32%; los digital twins, 17%, y la robótica con IA, 11%.
Esto significa que la primera gran puerta de entrada de la inteligencia artificial a las empresas mexicanas ha estado en tecnologías capaces de conversar, generar contenido y procesar información, mientras otras aplicaciones vinculadas con la observación, predicción y ejecución todavía tienen un terreno considerable por recorrer. Y precisamente ahí empiezan a cambiar las expectativas.
Los planes de adopción muestran el siguiente movimiento
Cuando Select pregunta a los mismos ejecutivos qué tecnologías planean utilizar, algunas de las mayores diferencias aparecen en herramientas que actualmente tienen una penetración menor.
Los agentes inteligentes pasan de 33% de uso actual a 65% de intención; la visión computacional, de 34% a 58%; RAG, de 32% a 60%, y los digital twins, de 17% a 46%. Incluso la robótica con IA, que actualmente registra 11%, llega a 30% entre quienes planean utilizarla.
Uso actual vs. intención de adopción
| Tecnología | Uso actual | Planea utilizar |
|---|
Fuente: Select / Consejo de Innovación Digital.
Los chatbots y la IA generativa no desaparecen de esa fotografía. Al contrario: sus indicadores de intención llegan a 89% y 87%, respectivamente. Lo que cambia es el abanico de aplicaciones. Una empresa puede utilizar un chatbot para consultar información, pero también visión computacional para interpretar una imagen, análisis predictivo para anticipar un comportamiento o un agente para utilizar información y herramientas y ejecutar diferentes pasos de una tarea. La IA comienza así a encontrar espacios más específicos dentro de la operación.
Algunos casos mexicanos permiten observar cómo se ve esa transición fuera de las encuestas. SURA utiliza visión computacional para analizar fotografías de automóviles accidentados y apoyar la valuación de alrededor de 1,000 vehículos siniestrados al mes. Banco Azteca ha llevado automatización e inteligencia artificial a procesos completos y reporta que determinadas disputas que anteriormente requerían alrededor de 97 horas pueden resolverse en 4.8 horas. Alpura siguió otro camino: antes de desplegar aplicaciones y agentes, reunió fuentes de información que estaban separadas y construyó una base común sobre la cual comenzar a desarrollar soluciones de IA.
Los tres casos son diferentes, pero ayudan a explicar lo que muestran las cifras. La adopción deja de consistir únicamente en darle a un empleado acceso a una herramienta y comienza a incorporar inteligencia artificial dentro de actividades concretas del negocio.
La manufactura permite medir el efecto
Una investigación presentada este año por la Secretaría de Economía permite observar otra dimensión del fenómeno. A partir del Censo Económico 2024 de INEGI, Centro México Digital encontró que 4.8% de las manufactureras mexicanas con más de diez trabajadores utiliza inteligencia artificial, frente a un promedio de 8% en otros sectores.
La penetración todavía es pequeña, pero el estudio encontró diferencias económicas asociadas con la adopción. Cada incremento de diez puntos porcentuales en el uso de IA está estadísticamente relacionado con 18.8% más producción bruta por unidad económica, 5.4% más remuneración por trabajador y 3.3% más personas ocupadas por unidad económica. Esto no significa que instalar inteligencia artificial produzca automáticamente esos resultados: la investigación identifica asociaciones y no una relación causal. Las empresas que utilizan IA pueden tener además otras características —escala, digitalización, inversión o productividad— que contribuyan a explicar las diferencias.
Aun con esa precaución, el dato introduce una conversación distinta. Ya no se trata solamente de medir cuántas organizaciones tienen acceso a inteligencia artificial, sino de empezar a observar qué sucede cuando la tecnología encuentra un lugar concreto dentro de los procesos.
De adoptar IA a integrarla
Otras investigaciones ofrecen pistas sobre la distancia que todavía existe entre ambas cosas. Strand Partners estimó para AWS que 48% de las empresas mexicanas utiliza alguna forma de inteligencia artificial, frente a 38% un año antes, lo que representaría más de 2.5 millones de negocios. Dentro de ese universo, sin embargo, 63% de los adoptantes permanece en aplicaciones relativamente básicas, mientras 13% ha avanzado hacia integraciones más sofisticadas, modelos personalizados o sistemas agénticos y autónomos.
Endeavor México encuentra una progresión similar desde otra muestra: 55% de las compañías estudiadas utiliza IA, 31% la ha integrado ampliamente en procesos importantes y 6% reporta haber capturado valor económico significativo. Como ocurre con los demás estudios de esta nota, las cifras no pueden enfrentarse directamente porque utilizan muestras y metodologías diferentes. Su valor está en mostrar distintas partes de una transformación que no ocurre de una sola vez.
Banco de México aporta una última pista sobre hacia dónde se dirige. Cuando pregunta para qué consideran importante utilizar inteligencia artificial, las empresas colocan en primer lugar el análisis para apoyar la toma de decisiones y la optimización de procesos para reducir costos y mejorar eficiencia, ambos con 4.9 puntos sobre una escala de siete. Mejorar ventas y marketing obtiene 4.7 y desarrollar productos, innovar o mejorar la calidad alcanza 4.2. La sustitución o reducción de trabajadores queda bastante más abajo, con 3 puntos.
Esa diferencia ayuda a explicar el mapa completo. Los chatbots y la IA generativa hicieron que experimentar con inteligencia artificial fuera accesible para muchas organizaciones. Ahora empiezan a crecer tecnologías que permiten llevar esas capacidades a problemas específicos: observar un daño, anticipar una falla, consultar datos propios, coordinar tareas o ejecutar partes de un proceso.
La primera etapa consiguió que las empresas mexicanas hablaran con la inteligencia artificial. La siguiente empieza cuando encuentran qué trabajo darle.